EL CULO DE MEG GRIFFIN (the Meg Griffin's ass)
(greguerías rijosas inspiradas en cierto episodio de la serie "FAMILY GUY")
El culo de Meg tiembla como dos enormes igloos de mozzarella aromatizados con fresa.
El culo de Meg tiene los lunares justos (pocos, espaciados y pequeñitos) para hacerlo más entrañablemente real.
En su ojetillo hay enanitos asomados con impermeables (como turistas visitando las cataratas del Niágara) cuando Meg juega sola.
Rescatamos a Stewie agarrados a la cuerda, recorriendo el corredor rectal, en cuyas paredes vimos piercings (lágrimas de esmeralda y rubí, como joyas de Dalí) y graffitis que decían "HOUSE WAS HERE!!!".
Todos salimos cubiertos de mocarradas ectoplastas (gelatina verde que olía a demonios) pero nos lavamos en sus yodados y sabrosos humores, cual spot de crema regeneradora de la dermis.
Alrededor de su ojetín las estrías, caleidoscópicas, se nos antojan cristalizaciones de caramelos de violeta. De hecho, Juan Kaldo, un cocinero de Orio devoto de Arzak, gusta de servir sus flores de lombarda al hielo seco arracimadas sobre lecho de culo de gordi, por la sincromía violácea que tanto incita al apetito.
El culo de Meg, tan tembloroso y nacarado, es la puerta que nos une a universos paralelos (de colores).



¿Qué, Don Maciste, llamamos al profesor López Alfajor para que nos atice unos cuantos voltios y así curarnos de nuestras respectivas rarities?
Yo creo que va a ser que no. (Comment this)