RECORDANDO A PERSEY
Una de las primeras ciberdiosas que descubrí en la red, allá por octubre del 2000. Era la webmaitresse, estricta gobernanta, de un espacio llamado INIQUITY INCORPORATED con aires entre góticos, lésbicos y sadomaso (básicamente me interesaba lo segundo -de hecho, descubrí la web a través de un portal, hoy desaparecido, en ALLABOUT.COM dirigido a público femenino homófilo-). Había fotos sólo de ella (una cantidad ingente: en exteriores, interiores, cuartos de baño, atada con cuerdas, teñida de platino o de escarlata o de azabache, en su diminuto y soleado dormitorio, en desiertos de tierra resquebrajada, en habitaciones oscuras, emulando al pensador de Rodin, escalando unas rocas, posando con sedas, con frutas, con gesto afable o con mueca displicente, acogedora en este plano y hostil en el siguiente, a veces muy femenina y a veces muy marimacho, siempre hipnótica -algo en su mirada me recordaba a ese inquietante actor, Ian Holm, el androide de la primera entrega de "ALIEN"-). Había poemas y cuentos oscuros subidos por los invitados. Había una galería especialmente desasosegadora (fotografiada por un tal Eric Kroll, especializado en sesiones teñidas de morbo) donde Persephone con una amiga jugaba a las cartas, las dos desnudas salvo por unos hierros ortopédicos en las piernas, en plan el "CRASH" de Ballard. Lo más inquietante es que tiempo después tuvo un accidente de moto y las nuevas fotos recogían su recuperación, pasando de la performance a la dolorida realidad. Llegué a enviarle un texto en mi balbuceante inglés con ecos de los cuentos góticos, sáficos y orlandianos que acababa de subir a mi recién nacida web: jamás lo publicó (supongo que con toda la razón -yo mismo ni lo conservo-). Ya que he sacado mi vena orlandiana, me excitó mucho el usar "MADAME HYDRA" como nickname para acceder a sus dominios y poner "female" en la casilla dedicada a género (pensaba que así estaría más cerca de mi anfitriona, que ella se interesaría más por mí).


Hoy su dominio sigue pero vacío, como un poblado fantasma. Visitadlo y no encontraréis más que la cáscara de lo que una vez fue un espacio lleno de magia y misterios de la carne femenina (esa femineidad transgresora y terrible que siempre nos recuerda a Lilith, la primera novia del Adán bíblico y futuro germen de todos los diablos). Siempre que repaso sus fotos me viene a la memoria cierta frase que leí en una pared de la Facultad de Políticas de Somosaguas una mañana que repartía mis revistas corazonescas: "LAS CHICAS BUENAS VAN AL CIELO, LAS MALAS, A TODAS PARTES".



