13/04/2007

CONFIDENCIAS


No hace mucho el amigo Maciste me pidió una lista de lugares ideales por si podía usarlos para su blog. Uno de los que le sugerí (y lo aprovechó enseguida) fue la mansión del profesor en CONFIDENCIAS de Visconti. Destaqué el salón y la cocina. Curiosamente, de mis cuatro escenas favoritas de la película sólo dos se sitúan en las piezas mencionadas: la que da título al film tanto en italiano como en inglés, y que hace referencia al cuadro que Helmut Berger valora ante la sorpresa de Burt Lancaster (que, en ese momento, se fija en él por primera vez: a través de la afinidad cultural, el físico del otro nos conmueve a algunos y no a la inversa -la carne va después de la conversación, como procuré explicar en mi texto LA MUJER ILUSTRADA-).

La escena de la cocina me parece también muy gratificante porque es otro de los momentos de distensión, en que el profesor no se siente agredido por esa odiosa familia y, además, los manjares que se sirven en la informal cuchipanda me hacen segregar automáticamente todos los jugos e insalivaciones de rigor.

 

 Las otras dos escenas que más me llegan son muy similares. Helmut Berger llevado en brazos a la cama por el profesor tras ser malherido: todo el componente femenino, maternal, que un hombre maduro de sensibilidad ambivalente puede expresar hacia un sujeto más joven creo que queda excelentemente mostrado en estos fotogramas. Uno de mis sueños más agradables (recurrente siempre que reviso el film) es sentirme transportado por el profesor, ser depositado en el magnífico lecho, arropado y, tras echarme una última mirada melancólica y acariciarme levemente el pelo, el hombre retirarse. En el sueño, Burt Lancaster se confunde un poco con mi tía Carmela, la randiana, hembra de la estirpe de Joan Crawford y Mercedes Mc Cambridge, con trazas en sus facciones de Stewart Granger (más recia mi tía de gesto: tenía un cutis curtidísimo como de jefe sioux, consecuencia de sus prolongados baños de sol, su tabaquismo y su aversión a los cosméticos) y que siempre ha supuesto para mí el troquel emocional a la hora de sentirme atraído por un señor maduro que se ocupa sutil y cariñoso de gente de menor edad. Siempre veo en estas figuras a mi tía.

La otra escena que me derrite es también con Burt Lancaster llevando en volandas al joven ángel caído. Cuando Helmut ha muerto y el profesor lo coge con una aguda expresión de dolor en una especie de actualización muy lograda de los clásicos cuadros del descendimiento de Cristo. Siempre que veo esta escena, como si me apretasen un botón, zas, lloro y moqueo a más y mejor.

 

 

Posted by EL ZURDO at 01:52:42 | Permanent Link | Comments (4) |
Comentarios
1 - Es interesante la manera que tiene de trasladar a la fantasía (ficción cinematográfica, en este caso) sus anécdotas personales. En eso nos parecemos.
Aunque ya lo hablamos y sé lo que piensa al respecto yo si fuera Lancaster depositaría a Berger en el contenedor más cercano.
Gracias por su referencia macisteña. Es para mí un honor además haber sido de nuevo linkeado. (Comment this)

Escrito por: maciste betanzos at 2007/04/13 - 16:23:10
2 - Es que, como ya dije, Helmut c'est moi y si mi tía Lancastha me depositase en un contenedor en vez de en la mullida cama con dosel, mis incurables e insaciables pruritos de orfandad crecerían aún más y me daría muy mal rollo esa peli.
Por otra parte, también me identifico mucho con el personaje del profesor. Siento ese escalofrío de amenaza ante la familia horrenda que me quiere normalizar, curar, reinsertar en su filisteismo y su mediocridad, esa grimosa Mangano (actriz que físicamente detesto -como a casi todas las italianas ebúrneas- y sólo la soporto sedotta e abandonatta por Terence Stamp en TEOREMA -por lo que tiene de situación humillante para ella, para sus putos valores burgueses y mesocráticos-) mangoneando y apoderándose del encantador y hermético mundo del profesor. Si me van a hollar y echar de casa, prefiero que lo haga un comité revolucionario que me expropie y me mande al gulag (en plan DR ZHIVAGO), no esa mierda burguesa del chantaje emocional por ser distinto, antisocial e insolidario.
Además, ver la película en castellano es muy estimulante porque me hace detestarlos más: la voz de la hija es insufrible y cuando invita al profe a sumarse a la cadenciosa orgía y le espeta esa frase que tanto le gusta a vd, con esa voz de pito, de niña repipiona (supongo que la dobladora, como la de HEIDI, tendrá más que pasada la sesentena), me dan ganas de que llegue Lecter y haga una escabechina en escabeche (valga la flinflunflancia). También la voz de Helmut se las trae, con ese toque de mariconcilla salerosa cuando se exalta (que parece que va a arrancarse por sevillanas). Un Christian Bale jamás habría sido doblado así pero, claro, Helmut se presta (también el histriónico acento teutónico que le calzan en EL PADRINO III tiene tela -parece como sacado de CAMERA CAFE: aunque sin el touch sexy de Frida-). (Comment this)

Escrito por: EL ZURDO at 2007/04/13 - 16:48:32
3 - Christian Bale tiene un polvazo que sólo de pensarlo ya no me controlo en este teclado borroso.
Lo de la Mangano no se lo tolero. Bueno, piense lo que quiera pero ella es una DIOSA para mí. ¿Ni siquiera la tolera en la veneziana?. No diga que no le gusta al tun tún, porque suena a idolatría. Ella fue vestida (o tapada) por el propio Visconti a guisa de su propia madre. Visconti no iba a elegir para ese papel a una vulgar fregona. Y sino ve que se pasea sublime por el Lido póngase gafas de aumento (el Bogarde mismamente lo hace cojitranco).. Y en Teorema (recuerdo que Pasolini la vio Virgen en Decamerón) estaba increible buscando chulazos en coche de esquina en esquina: entre ellos, el hijo de la otra sublime, Alida Valli). Que increible transmutación del propio poeta.
Amo a las ebúrneas. Las prefiero a las ínsipidas francesas (la Binoche si que se merecería esos calificativos que utiliza usted para ultrajar a mi Circe).
El poema de Auden está entre mis favoritos. Recordar a Auden y a Isherwood de la mano por el Berlin de entreguerras gestando Cabaret mientras lo reciataban me parece otro momento crucial de un mundo nuevo (como el que cantó Karina y el hitlerjünge de la mentada Money, money). (Comment this)

Escrito por: maciste betanzos at 2007/04/13 - 21:36:37
4 - Las ebúrneas no me van, ni en carne ni en mármol (le recuerdo que las diosas que marcan mi canon femenino son Artemisa y Atenea, pasando mucho de Afrodita). Y la Mangano tiene algo en su rostro que me resulta antipático, aparte de que para mí siempre será la odiosa burguesa de CONFIDENCIAS.
De italianas me gustan (libidinalmente hablando) algunas cantantes (Mia Martini, Patty Pravo, Alice y la cerdita de MATIA BAZAR) y actrices (Stefania Casini -EL VIENTRE DE UN ARQUITECTO-, la Sandrelli -antes de ajamonarse-, Elsa Martinelli, Edwige Fenech -en un sentido exclusivamente animal, carnal y sin expectativas de conversación culta ni de que me guste su cine, pero es verla y se me reblandece la kundalini- y, el resto, italoamericanas -Marisa Tomei, de la que ya hablé en algún rincón shadowliner, Alicia Coppola, Lola Glaudini, Annie Parisse...-).
La Binoche me deja frígido y ya nos metimos bastante con ella en la crítica a cuatro o cinco manos que sacó mi web del film CACHE.
Referente a Auden y su poema, más a mi favor para considerar un atentado a la estética esos versos en la irritante voz de esa dobladora (le propongo una pesadilla: imagíneselo también recitado por el desaparecido Caudillo por la Gracia de Dios en uno de sus discursos navideños; quien dice el Caudillo dice Juancar, que también...-). (Comment this)

Escrito por: EL ZURDO at 2007/04/13 - 22:57:05
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