01/05/2007

SIJE (REDUX)

"¿Muchacha? ¿Muchacho?... Este ser todo ojos, toda ojos, la cara noble, de fino perfil medallero, tiene una corta melena..."

"Luego el brazo -brazo de nadadora- ¡era tan robusto! Y el pie -no siempre guardado por la ligera sandalia- ¡tan grande, tan apto para el saltar!"

"Sorprende y turba casi ver, en el cuerpo esbelto, liso, pulido de Sijé, la anchura y la eminencia audaces de las dos cimas violeta con que los senos se coronan.Ahora que, aquel cuerpo, el sol del verano lo doró todo, evoca por el contraste del color, aquella singularidad, el aspecto de dos manchas de tinta simétricas en lo alto de una libra esterlina."

"El avance de la mañana la hacía calurosa. Y a la bella salvaje le gustaba sentir sobre la piel, en la espalda, en el vientre, la frescura recién regada de los ladrillos, a cuadrados blancos y rojos, de una pavimentación ligur."

"Ella ha hecho esta noche un gran consumo de cacahuetes. Las cáscaras las arrojaba descuidadamente al suelo, por entre la piernas, y, luego, con un pie que había libertado de su sandalia, las aplastaba con vigor. En los momentos de mayor y más escandaloso chorro de risa, este pie subía convulsivamente a lo alto. Leíamos en la planta rosa -rosa contrastando con el oro viejo de la epidermis del rostro del pie, como en los negros- la precaria incrustación de unas cuantas cáscaras..."

"La muchacha está divina. Entre los rostros y los cuerpos de las pobres actrices -trapos, lazos, maquillaje, fatiga- resplandece su vigorosa, su tres veces desnuda juventud."

(EUGENIO D'ORS)

 

 

Posted by EL ZURDO at 02:38:00 | Permanent Link | Comments (5) |
Comentarios
1 - Lo de el "Stand by me" en el blog vecino me ha llegado al alma. Es todo tan sincrónico... Esta semana justo me la bajé de Internet y he vuelto caer en el delirio River, de aquel River. Lo dicho, no sé que nos está pasando (Yo Humet, usted los rubitos esos de la aventura scout) pero lo único que sé es que le tecleo esto con lagrimones... Y, seguro, con la confianza que nadie vendrá detrás a insultarme por ello. Gracias. (Comment this)

Escrito por: maciste betanzos at 2007/05/01 - 15:05:02
2 - Primero Benn, ahora D'Ors... Su blog se hace más imprevisible por momentos. Obsceno y cursi, como prometió. Me gusta.
Y la foto, una delicia. Espero más poses de esa divina criatura. No me defraude. (Comment this)

Escrito por: arthur bishop at 2007/05/01 - 16:35:14
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3 - Eugenio D'Ors me resulta muy cercano por provocar inquina a la misma gente a la que yo suelo irritar (inquina que suele desembocar en los mismos insultos -"pomposo", "presuntuoso", "pedante", "megalómano" etc-). Y, después, encuentro entrañable ese intento desesperado de encorsetar su alma barroca y convulsa, muy femenina (en la acepción más inerme y convencional de lo femenino), en férreos corsés clasicistas, aplomados y serenos.
Lo descubrí en el 83, en plena época de LA MODE, y tal vez influyese la sintonía de estar tratando con ese grupo de uncir a una disciplina esteticista y poseur el desaliñado y disfuncional caos de PARAISO. Leí primero la biografía escrita por Enric Jardí y, acto seguido, pasé a sumergirme en sus tipos femeninos (SIJE, GUALBA, TERESA LA BIEN PLANTADA -que siempre asocié con la voz y figura de María del Mar Bonet-, LIDIA DE CADAQUES...), en su magnífica defensa de LA OBRA BIEN HECHA, en su filia por el Angel, en su OCEANOGRAFIA DEL TEDIO...
También me viene a la mente ahora la aversión de mi madre por D'Ors (a quien consideraba uno de los paradigmas del aburrimiento -siempre gustaba de recordar con horror cierta frase de Xenius a su secretaria mientras le dictaba algún escrito, algo como: "¿Aún está demasiado claro? [en el sentido de "demasiado inteligible"] Pues oscurezcámoslo."- junto con Azorín -una de cuyas obras, EL CABALLERO INACTUAL, era para ella el libro más aburrido jamás escrito; no puedo juzgar en este caso concreto porque es de los pocos textos del de Monóvar que no controlo, aunque por lo general la lectura de Azorín me resulta amena, salvo sus escritos primeros como Martínez Ruiz, que me parecen muy infantilmente repipis-). Lo más cercano que tuvo mi madre a un pensador de cabecera fue Unamuno (siempre solía darme largos charlones, entre fumarretas convulsivas de Camel o Chester, sobre lo que había significado para ella EL SENTIMIENTO TRAGICO DE LA VIDA o nivolas como NIEBLA o ABEL SANCHEZ): supongo que mi negativa hasta la fecha a leer a don Miguel (del que sólo conozco alguna adaptación televisiva y cinematográfica) puede que sea por vincularlo a mi madre y pensar si, en parte, su pensamiento tuvo que ver en la conducta patológica que tanto me torturó en la infancia y preadolescencia.
En cuanto a SIJE, es mi favorito de los tipos femeninos orsianos. Su ambigüedad, su aire setentero, libre de afeites, más cercano a Artemisa que a Afrodita, su profunda animalidad, de alguna manera me la hicieron revivir en la figura grácil, desnuda y pelicorta de la actriz Stefania Casini en ese film tan cercano a los delirios de D'Ors que es EL VIENTRE DE UN ARQUITECTO. (Comment this)

Escrito por: el zurdo at 2007/05/01 - 16:43:27
4 - Aquí le dejo, por si es de tu interés, una carta inÉdita hasta 2004, dirigida por RAMIRO LEDESMA RAMOS a E D'OR

(Carta dirigida a Eugenio D’Or., Manuscrito sin fecha, Archivo Ramiro Ledesma Ramos)

Carta a Eugenio D’Ors


En un artículo de usted, sobre pintura, aparecido en “La Gaceta Literaria” de 1º de abril, hay unas alusiones insólitas a la Fenomenología. Compara usted la significación de esta escuela o tenencia filosóficas con la que corresponde en pintura al llamado Impresionismo. Sólo caben dos explicaciones al tosco error que usted padece: O usted ignora lo que es la Fenomenología, o usted no sabe lo que es el impresionismo. Como todos le reconocemos gran autoridad en cosas de arte, no es posible sostener la segunda hipótesis. Queda en pié la primera: Su ignorancia absoluta de la filosofía fenomenológica. Insinúa usted que los fenómenos que considera esta filosofía equivalen a los “furtivos y dispersos contenidos de conciencia”, o sea que se trata de un desmandado psicológico de la más aguda gravedad. Unas lecciones elementales sobre fenomenología serían suficientes para que cualquier muchacho un poco avispado del Instituto polemizase con usted sobre estas cosas. La fenomenología es precisamente un método para la captura de esencias, que no parece consistan entre lo fugitivo y disperso, y esa primera intención fenoménica que extravía a usted de manera tan radical no es una solemne creación de objetos de conocimientos sino la más primaria, previa y simple actitud frente a las cosas. La palabra fenómeno no quiere decir contenido de conciencia. Ni tiene tampoco relación con los fenómenos que consideran las filosofías idealistas tradicionales. [Sobre esto escribo más largamente en un ensayo que publicaré en breve, De Rickert a la Fenomenología, y que debe usted leer]. Sólo añadiré aquí la exacta definición que da Heidegger de lo que debe entenderse del fenómeno: Sich en ihm sellost Zeigende. “Lo que es patente por sí mismo”, que podríamos decir en castellano. [El hacer esto posible es la característica del Logos fenomenológico.] Cuando se habla, pues, de los fenómenos de la Fenomenología no podemos entender cosas distintas a esa. Y hay un mostrarse por sí mismo tanto en el fenómeno de aparecérseme Sirio como en el tener ante mí el problema metafísico acerca de Dios.

Lo que asusta a todos los filósofos no es el temor a ser refutados, sino más bien el temor a no ser comprendidos. A mí me parece muy bien, señor d’Ors, que usted no sea fenomenólogo. Lo que no sólo me parece muy mal, sino que califico de intolerable infidelidad a los más simples deberes que requieren las tareas de la Inteligencia, es que usted hable de la fenomenología sin tener de ella un conocimiento riguroso. Ignorando lo que ella investiga y es. Claro que a sus años, dirá usted, no es cosa de ponerse a estudiar los primeros rudimentos de una filosofía. Casi diría de la filosofía.

Pero el origen de esas comparaciones desgraciadas se me ofrece con toda nitidez. Usted ha sido sorprendido por la denominación de un movimiento pictórico, la “neue sachlidikeit” —la nueva objetividad— que se interpreta hoy como un impresionismo disfrazado.

Parece, señor, d’Ors, que la cultura española alcanza hoy una cota de tal naturaleza que excluye los confucionismos de hace 15 ó 20 años. Hemos llegado gentes enamoradas del rigor y de la lealtad a los valores supremos de la cultura. Debe usted respetar nuestro trabajo y no perturbar las jornadas con voces de arbitrariedad y desorden. Su vida intelectual supone un notorio fracaso en los sectores de la filosofía. Tiene usted en cambio bien merecidos laureles en otros aspectos de la cultura. ¿A qué se debe, por tanto, ese obstinado y contumaz deseo de presentarse con careta de filósofo cuando es patente en usted la falta de formación y de información que corresponde a los filósofos?

Claro que la Fenomenología puede ser combatida. En el ensayo que publicaré, y a que antes hice alusión, expongo varias objeciones —algunas de grave carácter— que los discípulos de Rickert oponen a los avances fenomenológicos. Se critica en una filosofía la falsa solución que dan a unas cuestiones que ella misma acepta. O bien se denuncia cómo hay dificultades teoréticas que quedan fuera del área estricta sobre la que ella ciñe y legitima la función del conocimiento. Etc, etc. Como no se combate en modo alguno una filosofía es desconociéndola, ignorándola y envolviéndola en categorías personalísimas, de enclave subterráneo y secreto con los recintos de la pequeña vanidad y de la vileza del espíritu.

Suyo afmo.
R. Ledesma Ramos.

 (Comment this)

Escrito por: José Manuel at 2007/05/01 - 19:37:32
5 - Lo dicho. Su blog se supera a cada minuto. Gresca fenomenológica entre el fundador de las JONS y el Angelólogo de guardia con señoritas efébicas flotando por medio. Sesos candentes, sexos incandescentes, sólo en EL PUNTO Z.
Siga así. No me defraude. (Comment this)

Escrito por: arthur bishop at 2007/05/01 - 22:43:27
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