INMA DE SANTIS
(texto leído el 21 de enero de 1990 en el microespacio que hacía en RNE dentro del magazine dirigido por Carlos Tena)
Inma ha sido en mi vida una presencia habitual desde que tengo uso de recuerdos. Era una niña rubia, bonita y normal que tenía casi mi misma edad y que no puedo precisar si la vi primero asomada a la pantalla del televisor, en las fotos que ilustraban el libro "EL OTRO ARBOL DE GUERNICA", en el parvulario del Liceo Serrano o si era esa primita que a uno le encandilaba en las reuniones familiares. Con Inma, precisamente por su normalidad, por su ausencia de monstruosas precocidades, no se podía nunca estar seguro de si era una actriz infantil o una chiquilla que habíamos conocido en la vida real. Era impensable tener una Marisol en el pupitre de al lado o un Joselito trinando en el cumpleaños de la abuela: pero Inma de Santis sí encajaba perfectamente en nuestra cotidianeidad. No era una estrellita sino una actriz, impúber pero actriz.

Al entrar en la adolescencia, Inma creció también con nosotros y se la vio florecer en belleza y talento dramático en diversas entregas de la serie CUENTOS Y LEYENDAS o en obras como "ADIOS, SEÑORITA RUTH", en la que desarrolló con especial acierto su primer papel de mala, rompiendo el cliché de sufrido angelito a que la habían abocado sus trabajos anteriores. Pero con este cambio de imagen Inma se convirtió en objeto de deseo para productores y directores que buscaban carne fresca que destapar en el postfranquismo. Coetáneas suyas fueron Sandra Mozarowsky (también muerta prematuramente, cuya carrera quedó limitada a papeles ligeros de ropa en películas rijosas) y Victoria Abril (la otra cara de la moneda, quien, gracias al padrinazgo de Vicente Aranda, pudo encauzar su enorme personalidad en una trayectoria modélica que la ha convertido en la primera actriz española y una de las mejores de Europa). Inma, careciendo de las oportunidades que se le brindaron a la Abril y sin la menor disposición de emular a la Mozarowsky, optaría por abandonar la carrera en la que se hallaba embarcada desde los cinco años.
En los 80 puede decirse que la buena de Inma fue absolutamente a la contra de su generación. Mientras otras andaban muy ocupadas con el perímetro de su pechuga y viviendo éxtasis sintéticos en Sodomas de plexiglás, Inma rompía con el rol de mujer-objeto que pretendían imponerle y estudiaba para directora de cine en la facultad de Ciencias de la Información. Otras se ayuntaban con banqueros y jugaban a la intelectualidad o a las caridades: a ella, en cambio, se la podía ver por Torrespaña cargada con cajas de películas preparando sus avances de largometrajes del fin de semana, que ella dirigía y presentaba. O, sin prisa ni pausa, acaparando premios en festivales por los dos cortometrajes que escribió y realizó. Su labor más importante para televisión fue la última, el espacio "EL TIEMPO QUE VIVIMOS", dirigido a la tercera edad, una serie honesta y directa sin más pretensiones que llegar a la gente mayor, sistemáticamente ignorada por los cronistas postmodernos de tv. En el momento en que el destino la interrumpió, preparaba su creación más ambiciosa, también para televisión: una serie de relatos de hora y media escritos y dirigidos por ella misma. El último ejemplo de seriedad e independencia de esta mujer que día a día demostraba su determinación por no adecuarse a las exigencias de la época, por no ir de muñeca-florero ni de funcionaria en ciernes. No deseo que descanse en paz porque ella, siempre tan hormiguita, no lo aceptaría. Dondequiera que esté, espero que siga imaginando, escribiendo, realizando y negándose a ser otra que ella misma.




En el caso de Inmaculada Santiago (su verdadero nombre), es una presencia muy cercana a mí, de ahí que me impresionase tanto su muerte en accidente de coche un fatídico día de diciembre del 89. (Comment this)
Liceo Serrano ... Boadilla ... Inma de Santis ... vaya ... tenemos algo en común ... (Comment this)
Mis apetencias femeninas, si nos atenemos a las otras dos maravillas que cita usted, se decantan más por la Mozarowski (pena de filmografía de ésta, efectivamente). (Comment this)
verá, yo este blog, como mi vida, lo vivo al día. Ignoró qué será de mí en diciembre (y, obviamente, de EL PUNTO Z). Ahora, mirando papeles, me topo con Inma, me pega un directo al corazón, suelto mis lagrimitas y, zas, la subo al blog. No hay más. Ni menos.
Al amigo Maciste:
no esoy de acuerdo. Como decía Vadim de la Deneuve, a veces las más modosas y presuntamente gélidas pueden ser las más perversas (Buñuel lo confirma en "BELLE DE JOUR": los clientes menos embrutecidos desean a la esfinge rubia más que a las habituales y el ángel caído de Clementi, si ha de colgarse de alguien, lo hará de la Deneuve, no de una clónica gabacha de Loles León).
En Inma había un lado oscuro que queda reflejado, por ejemplo, en el segundo fotograma de esta entrada o en su ya mentado papel de maligna en "ADIOS, SEÑORITA RUTH". Por ejemplo, ese tipo de tramas a lo "THE BAD SEED" donde una criatura dulce y virginal de aspecto puede encerrar dentro abismos de maldad, creo que Inma de Santis los habría podido bordar si le hubiesen dado ocasión. Y la escena en que Andreu y el jovenzuelo protagonista le estimulan el kundalini con cera derretida me parece una de las más sugerentes del cine español.
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Al cefalópodo insigne:
es lo que me ha sorprendido; la escasez de memoria en Internet sobre esta chica. Pero, si reflexiona sobre lo escrito en mi entrada, Inma iba muy a contracorriente de los "valores" que más se promocionan por el ciberespacio, así que, en ese sentido, la cosa tiene su lógica. (Comment this)