21/05/2007

MARIA Y AMARANTA (la prosa)

(texto leído el 18 de febrero de 1990 en el microespacio que hacía en RNE dentro del magazine dirigido por Carlos Tena)

 

María y Amaranta viven en una buhardilla de la plaza de Chueca. María y Amaranta viven en un palacete cubierto de hiedra. María y Amaranta viven en un apartamento cerca de los Nuevos Ministerios.

María tiene algo de más edad que Amaranta según el carnet de identidad pero Amaranta es mucho mayor que María según las trazas y el espíritu.

María es risueña y tendente al infantilismo. Su colección de muñecas causa pasmo a las visitas. También adora los museos de autómatas. Le encantan los bombones de licor y no parece preocuparse lo más mínimo por los michelines que, sin prisa ni pausa, asoman a su cintura.

Amaranta es seria y prematuramente madura. Da excesiva importancia a todo y gusta de filosofar y comprometerse. Siente unos celos tremendos de los hombres que requiebran a su amiga. Los insulta. Los amenaza. Los maldice. Llora muchísimo en brazos de María. Esta abandona súbitamente su corteza de pepona y toma las riendas por un rato de la situación.

María es más calculadora. Amaranta, más impulsiva.

María compra maría, que acaba fumando Amaranta. Y Amaranta aparece con coca, que apenas cata por culpa de María.

Una es amoral. La otra, no. No es cuestión de calidades sino de temperamentos: ¿acaso la moral no es otra cosa que un rasgo caracterológico?

 


Amaranta y María viven de las rentas que dejaron los familiares de la segunda: con ese dinero, Amaranta decidió abrir una librería dedicada a la literatura fantástica. Ella se encarga de administrar el negocio. María atiende a los clientes. Amaranta, en el vecino despacho, se mortifica a veces cuando su amiga habla largo rato con alguien. Una charla cordial, distendida, con puñales de risa que desgarran el corazón de Amaranta como el de una Virgen Dolorosa. Hay ocasiones en las que, azuzada por la angustia, irrumpe hecha una furia por entre los estantes y espanta al moscón, el cual, casi siempre, se va sin comprar. Entonces, María la reprende y se burla hasta que la celosa coge un berrinche.

A María le excita sentir el tibio llanto de Amaranta correr por su pecho hasta perderse en el ombligo y los michelines. Hunde su indolente rubicundez en la fosca melena que acaricia su cuello. Y la acuna. Y la consuela con frases llenas a la par de cinismo y ternura. Y comprueba cómo se funden y confunden las respiraciones: una, poco a poco serenándose; la otra, a cada momento más agitada. Amaranta se diluye en un débil ronroneo, abdicando de su rol de quijotesa hasta la siguiente jornada. María, en cambio, con la mirada brillante más allá de la pared, susurra al oído amigo planes completamente faltos de escrúpulos y llenos de ambición, de egoísmo a compartir, de soberbia, de cuya maternidad renegará convenciendo a Amaranta de "qué buenas ideas tiene". Posteriormente, ésta los pasará por el tamiz ético antes de llevarlos a cabo y de ese modo la falta de escrúpulos, la ambición, el egoísmo y la soberbia menguarán y perderán su mordiente.

Sobre el cristal, despacio, con deleite...

Posted by EL ZURDO at 11:39:19 | Permanent Link | Comments (4) |
Comentarios
1 - ¿Te lo inspiró algún caso real? (Comment this)

Escrito por: Solina at 2007/05/21 - 13:23:50
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2 - No. Fue a partir de un sueño. Yo era una de las protagonistas. Adivina cuál. (Comment this)

Escrito por: el zurdo at 2007/05/21 - 13:55:26
3 - Dos entradas muy completas porque, aparte lo poco o mucho que me puedan interesar las andanzas de las dos señoras estas, un gustazo los links a la pintora Lempicka.
 (Comment this)

Escrito por: ripley at 2007/05/22 - 14:34:59
4 - Lo de la casa de hiedra y el vivir de rentas recuerda a Iván Z, aunque no veo a este hombre montando una librería. (Comment this)

Escrito por: johnnylingam at 2007/06/02 - 13:16:13
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