ROCK PIE
La intimidad arrancada entre rodaje y rodaje,:
las pasiones modeladas y los silencios cobardes.
El comisario McMillan robando plano a su esposa
ante mis ojos de niño que no entienden pero gozan.
Dioses que nunca crecieron, sus eternas travesuras,
ese olor a adolescencia que me envuelve como bruma.

ilustración: THE LEFT HAND
Posted by
at
01:55:15
no estoy muy acostumbrado pero como habías desaparecido de mi punto de mira voy a tener que seguirte aquí.
Pues sí, aquí y en el LUMINAR (y, claro, en la LINEA DE SOMBRA), seguiremos dando guerra.
Pues yo era muy, muy niña, más niña que tú… Recuerdo que iban como en bloque de turnos con Colombo, Banaché (decíamos, no sé cómo se escribe) y McCloud, éste de tanto éxito que por entonces se estilaban unos abrigos de piel vuelta (mucho antes del advenimiento de la coreana) como el que llevaba el personaje que la gente bautizó con su nombre (una prenda muy progre, como la época).
Tengo recuerdos borrosos, pero a los McMillan me los trazo en la memoria discurriendo con un tercer personaje, una viejecita (¿sería una asistenta?) que metía baza en todo -literalmente se colocaba en medio- como si fuese madre de los dos o hija de ambos, tanto monta. Un contrapunto que lo evoco como algo que me hacía gracia.
No era viejecita, sino de mediana edad y bastante feíta. La chacha. Nancy Walker Que además dirigió una década más tarde (recuerdo que fui a ver la peli sólo por ese motivo) QUE NO PARE LA MUSICA, protagonizada por los VILLAGE PEOPLE.
Otro contrapunto cómico era el ayudante del comisario, John Schuck, con cara de acémila y pelo rizado, lo más equivalente en humano a la montura de MC CLOUD (más agraciada la montura).
Sin olvidar a la propia Susan Saint-James, siempre rabo de lagartija, con una gran vis cómica y perfecto complemento en su nerviosa menudencia física a la estólida corpulencia de su esposo.